Si por la Quinta vas pasando: Cali Ají, el himno que Jairo Varela le cantó a la ciudad
Hay canciones que describen una ciudad y hay canciones que son la ciudad. Cali Ají, del Grupo Niche, pertenece a la segunda categoría. Desde que Jairo Varela la estrenó en 1990, esos primeros versos —“Si por la Quinta vas pasando / es mi Cali bella que vas atravesando”— se convirtieron en una postal sonora que todo caleño lleva tatuada en el pecho.
La Quinta: el paseo que la canción inmortalizó
La canción arranca exactamente donde arranca Cali para quien la visita por primera vez: la Calle 5, la famosa “Quinta”, ese corredor de palmeras, heladerías y vitrina caleña por excelencia. Jairo Varela no eligió ese escenario al azar. La Quinta era —y sigue siendo— el lugar donde la gente se ve, se saluda y empieza la noche. Caminar por ahí al atardecer, cuando las palmas se mueven con la brisa del Valle, es vivir exactamente lo que la letra promete: la noche está esperando.
El cañaduzal, el aguardiente y el alma del Valle
La canción salta luego al campo y lo hace con picardía: “No hay cañaduzal que se esté quieto / y quiere que lo piquen pa’ que se vuelva aguardiente.” En dos líneas, Varela resume toda la identidad del Valle del Cauca: la caña de azúcar que cubre sus tierras y la vocación festiva de su gente. El aguardiente del Valle no es solo un trago; es el combustible cultural de la Feria, de las verbenas, de las tardes largas. La canción lo sabe, y lo dice bailando.
La Feria, la cabalgata y la plaza
“Y fiesta y rumba / rumba que es la feria de la caña.” El coro es un grito colectivo. La Feria de Cali —que cada 25 de diciembre llena la ciudad de salsa, desfiles y noches sin fin— es el corazón de la canción. Y con ella, la cabalgata: esa tradición en la que caballos y jinetes recorren la ciudad y la gente sale a la acera a aplaudir. La gente está en la plaza, el toro que es de casta. Cali en su estado más puro.
El pandebono y el ají: Cali se come con sabor
Y entonces llega lo que le da nombre a la canción: “Yo me lo como con ají / me lo paso con ají / porque así me gusta a mí.” El ají aquí es metáfora perfecta de Cali: con sabor, con picante, sin medias tintas. Y el pandebono —ese pancito de queso que aparece en el coro final— es quizás el bocado más caleño que existe. Caliente, esponjoso, imposible comer solo uno. Esto es cuestión de pandebono no es solo un verso; es una filosofía de vida.
Grupo Niche y Jairo Varela: los cronistas de Cali
El Grupo Niche no inventó la salsa caleña, pero sí le dio forma, orgullo y proyección mundial. Jairo Varela, su fundador y compositor, tenía el don de convertir la cotidianidad de Cali en poesía con clave y tumbao. Cali Ají es uno de sus retratos más tiernos y exactos: no habla de una Cali idealizada, sino de la de verdad, la de la calle, la de la gente que no se queda en casa.
Escúchala y luego ven a vivirla
Si nunca has estado en Cali, pon Cali Ají y cierra los ojos. Si ya la conoces, la canción te va a llevar de regreso en tres segundos. Y si estás planeando el viaje, guarda este artículo: porque cuando pases por la Quinta, cuando comas un pandebono caliente en la plaza o cuando la noche te atrape en una rumbiadero de salsa, vas a entender por qué Jairo Varela le cantó así a esta ciudad. Con ají. Con todo.
Cali Ají fue compuesta por Jairo Varela e interpretada por el Grupo Niche. Incluida en el álbum The Best (1990).
